26 Feb
Conceptos Fundamentales para la Comprensión del Tiempo Histórico en Educación Primaria
La Reversibilidad del Tiempo
El estudio del tiempo no se limita a una progresión lineal del pasado al presente. La reversibilidad implica la capacidad de explorar el tiempo desde el presente hacia el pasado y viceversa. En el contexto histórico, esto significa que podemos partir de la situación actual y retroceder a momentos anteriores para comprender mejor cómo se ha llegado al presente.
La Simultaneidad en la Historia
A menudo, a los estudiantes de primaria les resulta complejo comprender que diferentes procesos históricos pueden ocurrir al mismo tiempo. La simultaneidad se refiere precisamente a esta coexistencia de eventos. Es crucial fomentar la observación de sucesos que ocurren en un mismo período temporal para que los alumnos interioricen esta idea. La simultaneidad, además, es clave para entender el desarrollo desigual de diferentes sociedades y culturas.
Continuidad y Cambio: Elementos Dinámicos de la Historia
A lo largo del tiempo, las sociedades experimentan cambios y continuidades. Algunos aspectos se transforman radicalmente, mientras que otros permanecen relativamente estables. Es fundamental que los alumnos de primaria identifiquen sistemáticamente estas situaciones de permanencia, transformación y cambio. Esto puede lograrse a través de la observación y el análisis de ejemplos concretos. Es importante destacar que los niños suelen asociar el cambio con algo positivo y la continuidad con algo negativo; es necesario matizar esta percepción, ya que no siempre es así.
Las Dimensiones del Tiempo: Vivido, Percibido y Concebido
Los niños manejan con facilidad las unidades de tiempo vivido, es decir, aquellas sobre las que tienen experiencia directa (días, semanas, meses, años). El tiempo percibido, aunque no se experimenta directamente, se puede comprender a través de la suma de conocimientos y referencias. Por ejemplo, la unidad de «siglo» puede relacionarse con el concepto de «generación» (aproximadamente cuatro generaciones por siglo) a partir de la experiencia familiar (padres, abuelos, etc.). Tanto el tiempo vivido como el percibido pueden ser trabajados en profundidad durante la educación primaria a través de la historia familiar reciente.
Finalmente, el tiempo concebido se refiere a períodos sobre los cuales no hay experiencia directa ni aproximada: siglos, milenios, millones de años. Estas magnitudes temporales son abstractas y, por lo tanto, difíciles de comprender para los niños en la etapa de las operaciones concretas.
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