01 Abr
El Trabajo: Definición y Propósito
El trabajo es un conjunto de actividades realizadas, es el esfuerzo (físico o mental) realizado por las personas, con el objetivo de alcanzar una meta: la producción de bienes y servicios para atender las necesidades humanas.
Se puede decir que el trabajo está al servicio de la persona, de manera que debe intentarse que pueda conseguir el máximo de frutos para que la mejora de sus beneficiarios sea lo más grande posible. Es bueno, pues, racionalizar su ejecución con esta finalidad última, siempre que ello no vaya en contra de sus ejecutores, es decir, que les perjudique o empeore sustancialmente su situación personal. El trabajo debe servir a la realización de aquellos que lo llevan a cabo.
Evolución Histórica del Trabajo
Las siguientes líneas tratan de proyectar una breve visión histórica del trabajo.
Según Adán y Eva
«El trabajo fue desde la creación del hombre una función natural, pues ya antes de la caída de Adán, éste debía cuidar y cultivar la tierra». El trabajo se consideraba como un castigo divino (Adán y Eva tenían que trabajar por ser expulsados del Paraíso).
Apropiación
En la antigüedad, el trabajo humano se caracterizaba por atender solamente elementales niveles de subsistencia en la que cada familia procuraba satisfacer sus propias necesidades. La organización social estaba compuesta por clanes y tribus donde la caza, la pesca, y la recolección de frutos que espontáneamente se producían constituían la forma de trabajar.
Agricultura y Pastoreo
El avance de la civilización y la aparición de organizaciones sociales caracterizadas por el asentamiento de las familias, impuso la realización de tareas agrícolas y ganaderas. Los instrumentos de producción que se utilizaban dependían de la fuerza muscular del hombre, que era ayudado por los animales a los que había logrado domesticar. El jefe de la familia era secundado por todos los miembros y trabajaban mientras hubiese luz solar, por cuanto vida y trabajo se confundían en un mismo concepto: el campesino construía su vivienda, fabricaba y reparaba sus enseres y herramientas y se procuraba la alimentación.
Esclavitud
En forma paralela y como resultado de las continuas guerras de conquista, se fue generando la esclavitud. Los derrotados eran tomados prisioneros para ser utilizados como esclavos en minas, talleres o reparación de caminos. En esa época lo habitual para evitar peligros y molestias era matar al prisionero, por lo cual la esclavitud llegó a ser considerada como un acto humanitario, que incluso fue reglamentado por el Derecho Romano. Es decir: la esclavitud era una pena de muerte conmutada en cautiverio. Los esclavos eran considerados como una cosa u objeto (a la manera de las bestias de carga) y no como seres humanos y como tal su fuerza de trabajo era alquilada, siendo la utilidad de la locación para el dueño del esclavo.
Servidumbre
Los hombres se agrupan alrededor de alguien sumamente poderoso celebrando un contrato de alianza – *foedus* – por el cual el señor feudal se compromete a proteger y defender a los siervos y sus familias a cambio de la obligación de éstos de prestar servicios, por lo general en trabajos agrícolas. El siervo estaba ligado a la tierra que cultivaba y compartía con el señor feudal los frutos obtenidos, y en caso de cesión de la tierra a otro dueño la transacción comprendía al siervo que en ella trabajaba.
Artesanado
Paulatinamente y como consecuencia del desarrollo de las ciudades se van formando grupos de personas que pertenecían a un mismo gremio: herrero, talabartero, platero, etc., constituyéndose así las corporaciones, instituciones características del Medioevo originadas en el siglo once y que se desarrollan notablemente en el siglo doce, en las cuales se establecían condiciones de trabajo minuciosas y obligatorias para todo el gremio.
La Revolución Industrial
La revolución comercial que se comenta generó transformaciones que permitieran la sustitución progresiva de paradigmas económicos y sociales medievales. Rápidamente se multiplicaron las fábricas y los molinos. Miles de campesinos abandonaron los campos y se genera la existencia de grandes concentraciones de obreros en tareas fabriles. Se verifica también el desordenado desarrollo de las ciudades, que en muchos casos se convierten en sinónimo de hacinamiento y contaminación. El exceso de mano de obra a causa de la migración y de progresos tecnológicos y las periódicas crisis de sobreproducción por el afán de acumulación de riquezas que inspiraba a la nueva clase de propietarios, generaron situaciones de explotación y miserias graves.
Movimientos Sociales
Los movimientos sociales que denunciaban abusos de las empresas industriales en perjuicio de los trabajadores dieron comienzo en 1769 y se tradujeron en huelgas y manifestaciones populares que fueron respondidas con represión. La mayor de las protestas se realizó en St. Peters Frield, Manchester, el 16 de agosto de 1819.
Paulatinamente se modifican las condiciones laborales. En 1833 en Inglaterra se establece la jornada de ocho horas para los menores de 9 a 13 años y de doce horas para los menores de 13 a 18 años y años más tarde, en 1847, se establece para estos últimos y para las mujeres jornadas de diez y once horas.
La Jornada de Ocho Horas
La limitación de la jornada de trabajo fue debatida en las conferencias internacionales realizadas por los gobiernos de las principales potencias europeas en 1890 en Berlín y Berna en 1905, 1906 y 1913.
A través de todos esos años y años actuales se tuvo en cuenta que la reducción de la jornada de trabajo representaba que la producción material individual disminuyera y que a su vez aumentara el nivel de educación por aprovechamiento del tiempo libre, produciendo un sustancial mejoramiento de la preparación para el trabajo como así también el bienestar físico, moral e intelectual de los trabajadores, logrando de este modo la dignificación del ser humano.
La Jornada Laboral en el Continente Americano
En el continente Americano los antecedentes se remontan al siglo dieciséis. Durante el reinado de Felipe II se contemplaba la jornada de ocho horas diarias y el descanso dominical para posibilitar la conversión al cristianismo de los indígenas que, repartidos en grupos llamados encomiendas, trabajaban bajo la condición de un español (el encomendero). El sistema de encomiendas fue desarrollado para que los indios fueran asimilados a la civilización y la cultura cristiana.
En La Actualidad
El modelo económico definido como globalización de los mercados impone que cada país o región trate de explotar y optimizar sus ventajas competitivas. Las diferencias entre las economías de distintos países o regiones ha representado que las oportunidades de negocios sean desiguales.
El proceso de cambio que experimenta actualmente el mundo del trabajo produce nuevos modelos y figuras a ritmo vertiginoso. El trabajo virtual, el teletrabajo, el trabajo electrónico, la robotización, la informatización integral, las oficinas electrónicas, son algunos de los términos que ya no resultan extraños a las organizaciones bancarias, a las cadenas de comercialización masivas, las industrias o a las empresas de tarjetas de crédito. Ni a empleados, clientes, proveedores ni público en general.
Tipos de Trabajos
Según la calificación:
- Trabajo no calificado: para realizar este tipo de trabajo no se precisa ninguna formación ni un mínimo de aprendizaje, sino que pueden ser realizadas por cualquier persona.
- Trabajo poco calificado: para éste, el individuo tiene conocimientos básicos para realizar una determinada actividad pero no tiene aún la experiencia suficiente como para ponerlo en práctica.
- Trabajo semicalificado: en estos trabajos se necesitan conocimientos puntuales que son aplicados al manejo de alguna maquinaria.
- Trabajo calificado: este alude a la preparación que requiere una persona para hacer un trabajo “no numérico”. También se refiere a trabajos complejos de distintas áreas.
- Con educación media: en este el individuo tiene la capacidad de realizar las tareas que se requieren en el puesto, por lo que aplica los conocimientos adquiridos.
- Con educación media superior: en este, el individuo tiene los conocimientos relacionados con el funcionamiento de las maquinarias y de la realización de las actividades en el sector en el que se desenvuelve.
- Con perfeccionamiento científico: aquí, el sujeto posee la capacidad que se necesita para llevar a cabo un trabajo específico gracias al elevado nivel educativo que posee y que es el que se requiere para desempeñarse correctamente.
Según el estatuto jurídico:
- Trabajo en relación de dependencia o asalariado: en esta forma de trabajo la relación entre empleado y empleador se concreta por medio de un contrato en el que se determinan las condiciones de contratación, el salario y sus formas de pago. El empleador es contratado a fin de que participe en actividades productivas organizadas con el objetivo de generar ganancias.
- Autoempleo: en esta forma de trabajo es el mismo trabajador quien se encarga de la organización y dirección de las actividades. El autoempleo puede ejercerse de dos formas: individual o colectivo. En este último el trabajador es miembro de una organización en la que tiene la capacidad de tomar decisiones y se da, por ejemplo, en cooperativas o sociedades laborales. El trabajo individual, en cambio, es aquel en el que se regula bajo la forma de contrato de locación de servicios por el Derecho Civil.
- Trabajo no registrado: en esta forma laboral, también conocida como trabajo informal, la relación entre el empleado y empleador no se establece a partir de las formalidades legales, por lo que no cumplen con los requisitos determinados en las regulaciones.
- Trabajo informal de simple supervivencia por cuenta propia: este trabajo lo realiza el individuo por su propia cuenta y la productividad es extremadamente baja y no existe ningún tipo de formalidad.
Según el tipo de trabajo humano:
Pueden caracterizarse dos modos fundamentales de trabajo:
- el «autónomo».
- el llamado dirigido, «dependiente» o en «relación de dependencia».
La diferencia entre ambas formas estriba en el «modo» de la relación. En un caso -trabajo autónomo- se lo realiza bajo el «riesgo económico» propio del que lo hace. La prestación consiste en brindar un resultado.
En cambio, en el trabajo dirigido no se compromete un resultado, sino un medio. El aprovechamiento de la labor corresponde al empleador, quien en compensación tiene que abonar una contraprestación económica, con prescindencia de que haya o no logrado «éxito» en la utilización de esa capacidad laboral. El empleador asume el riesgo económico de dicho hombre.
Importancia del Trabajo
Su relevancia es tal que los seres humanos programan el resto de sus actividades en función del tiempo que le dedican al trabajo marcando las horas de descanso, el tiempo de vacaciones o el tiempo que dedican a comer o a las interacciones sociales extra laborales.
Gran parte de la vida y del desarrollo de cada individuo lo dedica a adquirir nuevos conocimientos que le permiten obtener un trabajo futuro. Cuando tienen uno, se reciclan, se adaptan al entorno laboral. Y cuando se jubilan la pérdida de trabajo supone adaptarse a una nueva realidad ya que su vida no gira alrededor de ninguna actividad laboral como en años anteriores.
El trabajo es un rol básico y central en la vida para los seres humanos, por la cantidad de tiempo que dedican a trabajar, porque permite la satisfacción de necesidades económicas y psicosociales y por su interrelación con otras áreas de la vida (familia o tiempo libre). Sin embargo, la importancia que el trabajo tiene en la vida, varía de una persona a otra y es un componente central del conjunto de creencias, valores y actitudes que constituyen el significado del trabajo. La centralidad del trabajo se refiere a la importancia que el trabajo tiene para una persona en su vida en un momento determinado.
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