02 Abr

Introducción: El Contexto de la Posguerra

Los novelistas jóvenes al inicio de los años 40 se encontraron con un ambiente absolutamente empobrecido, pues se sufría un importante aislamiento cultural con el exterior. La censura afectaba no solo a los jóvenes creadores, sino también a cualquier obra del pasado o del presente que pudiese difundir ideología desafecta al régimen. Todo esto se desarrolló al acabar la Guerra Civil.

La Novela en los Años Cuarenta

Destacan autores como Ramón J. Sender y Rosa Chacel. Podemos encontrar distintas tendencias en la narrativa de estos años:

  • Realismo convencional y nacionalista.
  • Novela tremendista.
  • Realismo existencial.

En un primer momento, se acogieron a las técnicas del realismo tradicional, pero evolucionaron hacia formas más innovadoras. Autores como Miguel Delibes, con La sombra del ciprés es alargada, son representativos.

La Novela Tremendista

Presenta historias violentas y desgarradas, que ofrecen una visión degradante de la vida y del hombre.

El Realismo Existencial

Sus temas principales son:

  • La soledad
  • La inadaptación
  • La frustración
  • La muerte

Las novelas están pobladas por personajes marginales, desagarrados y angustiados. El malestar que reflejan tiene una raíz social, pero en estas novelas se muestra desde una perspectiva existencial.

En cuanto a los aspectos técnicos, tienden a la reducción del espacio. Nada, de Carmen Laforet, es una novela clave que presenta el ambiente real de la situación degenerada en la inmediata posguerra. Narra en primera persona la historia de una muchacha que va a estudiar a Barcelona, donde vive con sus familiares en un ambiente sórdido de ilusiones fracasadas. Al acabar el curso, viaja a Madrid sin haber encontrado nada de lo que esperaba: la vida en su plenitud, la alegría, el amor.

La Novela en los Años Cincuenta: El Realismo Social

Los años cincuenta supusieron el renacer de la novela española. Camilo José Cela escribe La colmena (1951), que refleja el ambiente de miseria en que viven sus personajes. Este tipo de novela social y neorrealista refleja, pues, la realidad española y sirve como instrumento de denuncia de las injusticias sociales.

Características Principales

  • Objetivismo: El narrador se limita a dar cuenta de los hechos como si fuera una cámara cinematográfica. Es lo que se llama tratamiento «behaviorista» o conductista. Predomina el diálogo.
  • Protagonista colectivo: No interesa la caracterización de un personaje en particular, aunque pueda haber alguno más representativo de un grupo social.
  • Lenguaje sencillo: Se emplea un estilo poco elaborado, cercano a la sencillez del uso coloquial. Las frases suelen ser cortas y el léxico se ajusta a la simplicidad de las anécdotas.

Temas Recurrentes

  • El mundo de lo cotidiano.
  • La soledad y la incomunicación.
  • La visión crítica del pensamiento y la cultura de la época.

Tendencias dentro del Realismo Social

Podemos destacar dos tendencias principales:

  • Objetivismo: Caracterizado por la desaparición del narrador omnisciente, el uso de técnicas cinematográficas y el predominio del diálogo.
  • Realismo crítico: Comparte rasgos objetivistas, como la aparente desaparición del narrador, pero suele mostrar una crítica social más explícita.

La Novela en los Años 60 y 70: Renovación Formal

Introducción a la Renovación

Durante los años sesenta se produjo la decadencia del realismo social y su progresiva sustitución por nuevos modos expresivos. Se buscó una renovación de estructuras, forma, lenguaje y estilo, en lo que se conoce como la renovación formal de los sesenta. Los novelistas ya no creían que sus obras fueran a tener una repercusión social directa.

Como antecedentes e influencias de este cambio se pueden nombrar:

  • El inicio del «boom» hispanoamericano, con la publicación de obras como las de Mario Vargas Llosa.
  • La influencia de los novelistas franceses (Nouveau Roman), de quienes se extrajeron técnicas novedosas y una ruptura con la narrativa tradicional.
  • El desarrollo económico en España y una cierta pérdida de valores tradicionales.

Características de la Novela Experimental

  1. La trama narrativa pierde importancia: el argumento se difumina, la acción es mínima y se mezclan sucesos verosímiles con otros imaginarios.
  2. El espacio tiende a reducirse o se convierte en un marco impreciso. Se evita el relato cronológicamente lineal (ruptura de la temporalidad).
  3. En cuanto a la estructura, al no haber progresión lineal de la acción, suele perderse la distribución tradicional en planteamiento, nudo y desenlace.
  4. La renovación lingüística y estilística: Se experimenta con el lenguaje, utilizando léxico rebuscado, rupturas sintácticas, combinación de oraciones largas y frases breves, y uso expresivo del lenguaje coloquial y vulgar. Se emplean diversos recursos técnicos (diálogos, descripciones, monólogos) y se introducen innovaciones tipográficas.
  5. En cuanto a las técnicas narrativas, destacan el contrapunto (mezcla de historias o perspectivas) y el monólogo interior. Todo ello exige del lector una participación activa y, a menudo, una sólida preparación cultural.

Autores y Obras Destacadas

Las obras literarias de este periodo tienden a menudo a explorar la memoria y la subjetividad. Una obra decisiva fue Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos. La novela recorre diversos ambientes y lugares de Madrid, mostrando desde los prostíbulos y la miseria de las chabolas hasta la vida de la clase media y la burguesía.

En estos años, Miguel Delibes alcanza una de sus cumbres narrativas con Cinco horas con Mario, un extenso monólogo interior en el que una mujer vela a su marido recién fallecido durante una noche, dejando al descubierto las frustraciones y culpabilidades de sus vidas.

A partir de 1975, coincidiendo con el fin de la dictadura, surge una tendencia que, en parte como reacción al experimentalismo, busca recuperar el «placer de narrar». Un ejemplo temprano y fundamental es La verdad sobre el caso Savolta de Eduardo Mendoza.

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