03 Abr
El ciclo urbano involucra a otro tipo de mosquito, el Aedes aegypti (vector y reservorio), y a los seres humanos (hospedadores). Cuando una persona que ha sido infectada en la zona selvática viaja a la ciudad y es picada por el Aedes aegypti, dicho mosquito se infecta pudiendo transmitir la Fiebre Amarilla. Al picar a personas no vacunadas comienza el ciclo urbano.
Existe otro mosquito, el Aedes albopictus, que es un potencial vector de la enfermedad.
Está presente cada vez en mayor densidad en América (y en Argentina) y se ha comprobado que transmite la fiebre amarilla en Asia y África. Por sus hábitos y características (se especifican en la unidad 2), los especialistas creen que puede ser un puente entre los ciclos selvático y urbano de transmisión de la enfermedad.
¿Cómo se infecta el mosquito?
El mosquito se infecta cuando pica e ingiere la sangre de una persona o animal en estado de viremia (mientras el virus circula en la sangre). El virus se instala en el tubo digestivo y las glándulas salivales del mosquito, donde se reproduce.
El mosquito puede infectarse entre 1 y 2 días antes de que aparezca la fiebre en la persona enferma (período de incubación de la enfermedad) y entre 3 y 5 días después del comienzo de la etapa febril. Dicho mosquito infectado puede transmitir el virus recién diez o doce días después de haberlo adquirido y durante el resto de su vida adulta.
Epidemiología
Incidencia mundial
- La FA ocurre en regiones tropicales de África y Sudamérica.
- En Sudamérica la FA es endémica en diez países y existen zonas de alto riesgo, como las zonas tropicales de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.
- En 1995 se declaró en Perú el mayor brote epidémico desde los años 1950.
- Factores que han contribuido al aumento progresivo de la enfermedad: disminución de campañas de vacunación, inmigración masiva hacia los núcleos urbanos y las deficientes condiciones sanitarias, han condicionado el aumento de larvas del mosquito trasmisor.
Clínica
- Periodo de infección
- En los casos sintomáticos suele iniciarse con fiebre, escalofríos, cefalea, dolores óseos y musculares, nauseas, mareos.
- Dura 3 días
- Periodo de remisión
- Posteriormente la fiebre y los síntomas suelen desaparecer durante un periodo de entre 2 y 24 horas.
- Periodo de intoxicación
- La enfermedad aparece en forma más severa, fiebre, vómitos, dolor gástrico, ictericia fallo renal, diátesis hemorrágicas con petequias, equimosis, epistaxis, y sangrado generalizado con hallazgos analíticos de insuficiencia hepática y renal y coagulopatía de consumo.
- En caso de recuperación, el paciente entra en el periodo de convalecencia con un cuadro de debilidad que puede prolongarse durante semanas. Conforme desaparece la viremia aparece la producción de anticuerpos
- En niños y ancianos la enfermedad presentan una mayor morbi-mortalidad.
Diagnóstico: Laboratorio
Las principales alteraciones que muestran las pruebas de laboratorio correspondientes al periodo de convalecencia son leucopenia con neutropenia relativa, aumento de las transaminasas y albuminuria.
El diagnóstico preliminar está basado en las características clínicas del paciente y los antecedentes epidemiológicos pertinentes: Estadía o procedencia de área de riesgo (área de enzootia), actividades y viajes en los últimos 15 días.
Las pruebas que se realizan son:
- Serología: para detectar anticuerpos IgM e IgG específicas. Debido a la reactividad cruzada entre anticuerpos generados por otros flavivirus, deben practicarse pruebas serológicas más específicas como la prueba de neutralización para confirmar la infección.
- Aislamiento del Virus: se puede detectar RNA viral por aislamiento viral o la prueba de PCR.
- Estudio de lesiones histopatológicas: típicas leídas con hematoxilina y eosina en casos que no pueden ser estudiados con tinciones inmunohistoquímico. Ha sido el método tradicional y más poderoso en casos mortales. Se debe tomar una muestra hepática a todas las personas fallecidas con enfermedad febril de menos de diez días de evolución en los que se sospeche fiebre amarilla y otras entidades que afecten el hígado.
Criterios de laboratorio para diagnósticos de casos:
- Paciente con enfermedad febril icterohemorrágica Aislamiento del virus de la fiebre amarilla.
- Presencia de IgM específica para el virus de la fiebre amarilla.
- Aumento de por lo menos cuatro veces en los niveles de anticuerpos de IgG contra el virus de la fiebre amarilla (seroconversión), en muestras de suero obtenidas en las fases agudas y de convalecencia, por las pruebas de inhibición de la hemaglutinación y/o prueba de neutralización.
- En la fase aguda de la enfermedad se puede demostrar la presencia de anticuerpos virales en suero mediante el uso de pruebas ELISA, que utilizan anticuerpos monoclonales. Esta prueba tiene una sensibilidad de 69% y una especificidad de 100% comparada con el aislamiento.
Vacuna contra la fiebre amarilla
La vacuna 17D contra la fiebre amarilla es la única disponible en el comercio contra esta enfermedad. Se obtiene a partir de un virus de la fiebre amarilla de tipo salvaje (la cepa Asibi) aislado en Ghana en 1927 y atenuado mediante pases en serie, principalmente en cultivo de tejidos de embriones de pollo. Las numerosas mutaciones en los genes estructurales y no estructurales del virus han dado lugar a la variante atenuada 17D. Este virus de la vacuna atenuado existe en forma de dos subcepas (17D-204 y 17DD), cuyas secuencias son homólogas en un 99,9%.
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