27 Mar
Platón: Fundamentos de su Filosofía
Platón comenzó su obra filosófica después de la muerte de su maestro Sócrates al final del S. V a.C. La obra de Platón es un intento de comprender la realidad. La forma dialogada que Platón elige revela su intención didáctica y su actitud ante la búsqueda del saber. El saber auténtico surge en un proceso dialéctico, en un contraste de opiniones, en un buscar en común rechazando las respuestas apresuradas y convencionales.
La Teoría de las Ideas
La teoría de las ideas es la respuesta que da Platón al problema de saber qué es “lo que es” (ontología) y en qué consiste el verdadero conocimiento (epistemología). Elabora una ontología y una epistemología con las que se opone al escepticismo intelectual y al relativismo de los sofistas. Como su maestro pensó que es posible entender, definir y enseñar la Bondad, Justicia… (intelectualismo moral). Hay una esencia permanente de las cosas. Será la clave para la elaboración de la teoría de las ideas, fundamento teórico de la utopía platónica: como la idea de Bien se puede conocer y enseñar.
Doctrina de las Ideas (Eidos)
La doctrina de las ideas (eidos) es la afirmación de que existen desde siempre y para siempre, entidades eternas, absolutas, universales y perfectas, independientes del mundo físico. Las ideas son arquetipos de las cosas materiales que integran la naturaleza sensible, el universo donde vivimos. Para Platón constituyen el verdadero Ser, una realidad plenamente racional.
Dualismo Cosmológico: Mundo Sensible vs. Mundo Inteligible
Platón estableció una dualidad de mundos (dualismo cosmológico). El Mundo Sensible, que como dice Heráclito está sometido a constante cambio (“todo fluye”) mudable y contingente, pero para Platón será mera apariencia, un mundo de objetos captados por unos sentidos que son engañosos. Y, el Mundo Inteligible o de las Ideas, a las cuales les asigna las mismas características del Ser de Parménides, eternas e inmutables.
Jerarquía en el Mundo Inteligible
En La República el mundo suprasensible (M. Inteligible) es un sistema organizado jerárquicamente: en la cúspide está la idea de Bien, que ilumina a todas las demás, todas las Ideas se derivan o dependen de ella. A la idea de Bien le siguen las ideas de Belleza, Justicia, Ser, las ideas matemáticas y las ideas de los seres materiales que integran nuestro mundo físico.
La Idea de Bien
La idea de Bien comunica a todas las demás su Ser, su perfección y su realidad. No es sólo la expresión del orden del universo sino también la expresión de la inteligibilidad de todo lo real, o sea, la razón y el fundamento de todo ser y de todo conocer. Sin la idea de Bien nada podría existir y tampoco nada podría ser conocido.
Las cosas del mundo sensible son múltiples, temporales, mutables, contingentes y singulares, una copia imperfecta de las ideas. Según Platón, el mundo sensible precisa de una causa. Es para él un artífice perfecto, bondadoso y eterno al que llama Demiurgo (el hacedor) que actúa sobre una materia dotada de movimientos caóticos. Él ordena la materia teniendo como modelo a las ideas.
Epistemología Platónica: Conocimiento y Opinión
A partir de la dualidad de mundos y procedente de la distinción de Parménides entre Ser y No-Ser, la epistemología platónica establece la heterogeneidad del conocimiento: está el conocimiento intelectual que proporciona saber (episteme) y está el conocimiento sensible que proporciona opinión (doxa). A ambos corresponden esferas de realidad distintas. Al conocimiento intelectual, le corresponde la realidad de las ideas. Es el auténtico conocimiento. Al conocimiento sensible le corresponde la consistencia del mundo físico. Del mismo modo que existen cuatro grados de ser, distingue cuatro grados de conocimiento: la imaginación (eikasía), la creencia sensible (pistis), el pensamiento discursivo (dianoia) y la inteligencia (noesis). Las dos primeras (se corresponden con la doxa), NO proporcionan verdadero conocimiento. El verdadero conocimiento, la ciencia o episteme, se caracteriza por ser objetivo e infalible.
- Eikasía: la vida del recién nacido, falto de educación, que basa sus conocimientos en las sensaciones que tiene.
- Pístis: el conocimiento de la naturaleza, es colectivo, pero subjetivo.
- Dianoia o pensamiento discursivo: llegar a las ideas a través de imágenes visuales, de hipótesis.
- La noesis, o inteligencia: conocimiento por intuición de las ideas.
Racionalismo y Anámnesis
Platón mantiene una concepción racionalista del conocimiento pues, para él, aunque hay dos vías de conocimiento: los sentidos y la razón, sólo la última es la vía de la verdad. Los sentidos, al contrario, son vía de error. Si la razón es capaz de alcanzar las ideas es gracias al recuerdo que tiene de haber contemplado antes las ideas (doctrina de la anámnesis). En realidad, se trata de una teoría de origen pitagórico porque se fundamenta en la idea de un alma inmortal que transmigra y que ha tenido contacto con el mundo de las ideas, pero que al encarnarse en un nuevo cuerpo ha olvidado. Por eso aprender es recordar. Como el alma pertenece al mundo de las ideas y es de la misma naturaleza siente un fuerte impulso amoroso y desea lo bueno y lo bello.
Antropología Platónica: Dualismo Alma-Cuerpo
Para Platón, el ser humano es dual, compuesto de alma y cuerpo. El cuerpo formado por el demiurgo con materia es imperfecto, corruptible y mutable. La verdadera esencia del hombre es el alma (tiene origen divino). Antes de su unión con el cuerpo existía en el mundo de las ideas, con las que comparte una serie de características. La unión cuerpo-alma es extrínseca, accidental y superficial, de mero contacto y no de íntima unión.
La Propuesta Política de Platón: El Estado Ideal
La propuesta política de Platón es utópica, porque pretende presentar el Estado ideal. Platón, igual que Sócrates, comprendió que para reformar la política había que educar a los ciudadanos sabiamente. Por tanto, política y educación son los verdaderos motores de la empresa filosófica platónica. La construcción de una sociedad justa está unida a la educación de los ciudadanos para la justicia. Educación que se lleva a cabo según una armónica configuración social. La sociedad se divide en tres estamentos, cada uno ocupa el mejor lugar según sus características. La división se lleva a cabo por analogía con los elementos del alma: inteligencia (nous), carácter (thymós), y apetitos (epithymíai). En cada hombre predomina uno. Podemos clasificar a los hombres en tres tipos: el trabajador, movido por los apetitos, el guerrero, en el que predomina el carácter, y el filósofo en el que prevalece la razón. Las virtudes propias de los gobernantes son las mismas que corresponden al alma racional (nous): la sabiduría y la prudencia. Estas regulan las acciones humanas. La virtud fundamental de los guerreros es el valor (virtudes del alma irascible o carácter), que hace que el hombre supere y el dolor, sacrificando los placeres cuando es necesario. La de los trabajadores es la moderación (alma concupiscible o apetitos), que controla y equilibra los impulsos. El Estado platónico es una organización jerárquica estricta, en la que todas las clases sirven a la comunidad y son necesarias. El Estado vela porque la existencia de cada ciudadano esté al servicio del Bien común. Así las dos clases superiores renuncian a la propiedad privada y familia, para evitar la corrupción y garantizar el servicio exclusivo a los intereses de la ciudad. La paideia (arte de conducir a los infantes) puede entenderse como una técnica política, pedagógica, cultural y filosófica de fabricación y cultivo de “animales virtuosos”. La apaideusia (falta de educación), lleva al hombre al vicio, alejándolo de la belleza, del civismo y de la justicia. El modelo de hombre virtuoso que Platón presenta es Sócrates. Platón pensaba que con el tiempo las formas de organización política se degradaban, para evitarlo su modelo de Estado es rígido, consiste en una aristocracia de los más sabios y que exige un control absoluto de los ciudadanos. La aristocracia es la mejor forma de gobierno, pero esta degenera en timocracia, cuando los guerreros toman el poder. La ambición de los timócratas desemboca en una oligarquía, o gobierno de los ricos, creando un conflicto con las clases más pobres. Cuando los pobres toman el poder, el Estado degenera en una democracia, y triunfan la libertad sin moderación y el desorden. Esta visión negativa se debe a que iguala a sabios y a ignorantes. Cuando el desorden de la democracia es aprovechado por un líder que se hace con el poder, el gobierno degenera en una tiranía, el peor de los Estados posibles. La educación es para Platón la base de la renovación social y política. El filósofo que ha conseguido el verdadero conocimiento tiene el deber moral de organizar la vida del hombre y liberarlo de los prejuicios.
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